Friday, April 29, 2011

ORDENANZA MUNICIPAL DE ACCESIBILIDAD UNIVERSAL

 Texto Cristina Vega Alonso Imagen Valinet


Raramente la palabra discapacidad es aplicada a realidades urbanas; ni siquiera su concepto es utilizado con la intención de fijar los parámetros adecuados y necesarios para evaluar su entorno como hostil o adecuado para la vecindad en su conjunto, como un indicador básico que nos permita analizar los avances de nuestro desarrollo.

Por el contrario, es un vocablo o adjetivo que únicamente acuñamos cuando nos referimos a aquellas personas que a causa de una enfermedad, de nacimiento o sobrevenida, o lesión por accidente, ven mermadas sus facultades físicas, psíquicas o mentales para realizar una vida normalizada.

Pero, intentemos dar la vuelta a esta definición y pongamos nuestro foco de atención en el entorno en el que la vida de esta persona se desenvuelve; fijémonos en nuestras calles, con sus acerados altos o bajos, sus pasos de peatones, con badenes adecuados o inadecuados, en la colocación de su mobiliario urbano, con sus señales, papeleras, alcorques, en sus semáforos, en los distintos pavimentos, en nuestros parques y jardines, con sus caminos y arbolado.

Observemos, aunque sólo sea por un instante, y como meros espectadores como si de una película se tratase, la organización de nuestro ocio con sus terrazas y bares, ¿habrá hueco de paso suficiente en el acerado?, veamos sus salas de espectáculo y teatros, y miremos sus entradas, si cuentan con escalones o rampas, si una persona con movilidad reducida puede acceder sin problemas.

Entremos también en sus cines, y comprobemos a qué distancia de la pantalla están colocadas las plazas reservadas para las sillas de ruedas, ¿aguantarán mis cervicales toda la película?.

Imaginemos también por unos instantes, que hemos quedado con un amigo para cenar en un restaurante, y esta persona va en silla de ruedas, ¿podremos entrar sin problemas en su interior? Si necesita ir al cuarto de baño, ¿lo hará sin barreras o necesitará de mi ayuda para salvarlas?

Cojamos un autobús y pidamos que se despliegue la rampa, ¿sale o no sale? Y si no sale habitualmente, ¿cómo explicaría esa circunstancia en mi trabajo cuando llego tarde?. Y si no puedo ver, ¿tendré algún mensaje de voz que me avise de las paradas?

Ahora, acudamos a realizar algún trámite. Si tengo una deficiencia auditiva, ¿sabrán al menos lo esencial en cuanto a mi lenguaje particular?, y si mi deficiencia es visual, ¿el camino de acceso al mostrador está expedito o está lleno de obstáculos? Y si voy en silla, ¿me verá el funcionario desde su puesto?, ¿y cómo alcanzo los documentos a rellenar?

Ahora, vayamos de compras, aunque bien pensado, hoy llueve, y si no puedo aparcar cerca porque las plazas reservadas están ocupadas indebidamente, me voy a calar hasta los huesos desde la parada de bus hasta el centro comercial en cuestión, ya que si llevo el paraguas abierto ¿con qué mano empujo mi silla de ruedas?.

Además, debido a mi falta de movilidad, el frío lo siento más en mis piernas y brazos.

Bien, ¡ya he llegado!, la verdad, ¡es un alivio que todas las grandes superficies hayan eliminado sus escalones de entrada! ¡Qué inteligentes! No así el pequeño comercio, ¡qué fastidio!

Y la compra en mi barrio, ¿cómo la hago?, ..., bueno, ¡por lo menos aquí me conocen!

Este podría ser el relato de cualquier persona con discapacidad, que denota la incertidumbre frente a sus posibilidades en cualquier ciudad española.

Sevilla, aunque si bien no escapa al mapa anteriormente reflejado, lleva desde 1999, con la entrada de un nuevo gobierno progresista, dando importantes pasos para revertir esta realidad material, implementando la aportación que las llamadas “minorías” pueden hacer al conjunto de la ciudadanía.

Así, diferentes medidas han venido a sumarse al impulso de modificación de nuestro entorno urbano y servicios; unas medidas recogidas en el PGOU de Sevilla, en TUSSAM, en los aparcamientos urbanos y en los de la zona azul, en la construcción de viviendas de VPO, en la modificación de los pasos de peatones, etc.


Nuestra población, como la del resto de las ciudades occidentales, experimenta un aumento del último tramo de su pirámide de edad, debido a una mayor longevidad y esperanza de vida. Según la OMS, cerca de dos tercios de la población serán de la tercera edad en un período cercano, con lo que el número de ciudadanos con discapacidad se verá también incrementado.

Este escenario forzará a los gobiernos, y especialmente locales, a actuar focalizando sus planes en la minimización de todos aquellos obstáculos que hagan más dependientes a las personas con cualquier tipo de disminución, eliminando los obstáculos y aplicando el “diseño universal” en la planificación del entorno y de los distintos programas y servicios..

También obligará a que los gobiernos planeen sus ciudades desde una visión más amplia y global, no mediatizada por el medio y corto plazo, entendiendo la accesibilidad como un derecho que ha de hacer efectivo a través del nuevo concepto de “Accesibilidad Universal”

Sevilla, con sus más de 707.765 habitantes, tiene una población cercana al 10% de personas con discapacidad, y de éstas el 70% ya ha cumplido 65 años. El grupo más numeroso corresponde al de personas con dificultad de movilidad 35`6%, un 3,3% son usuarias de silla de ruedas, le siguen las personas con dificultad de visión 22%, las personas con dificultad de audición 20,4%, con discapacidad auditiva total 2´4% y finalmente las personas ciegas con el 1´4%.

En este sentido, Sevilla ha sido un ejemplo para otras tantas ciudades a través del proceso de elaboración y su aprobación inicial por el Pleno del Ayuntamiento del 29 de abril de este año de la llamada “Ordenanza Municipal de Accesibilidad Universal”.

Un proyecto que comenzó en julio de 2008, por indicación directa de nuestro Alcalde que decidió crear un grupo de trabajo que estudiara las posibilidades de regulación para imponer como norma la Accesibilidad Universal, entendiéndose por esta “la condición que deben cumplir los entornos, procesos, bienes, productos y servicios, así como los objetos o instrumentos, herramientas y dispositivos, para ser comprensibles, utilizables y practicables por todas las personas en condiciones de seguridad y comodidad y de la forma más autónoma y natural posible, presuponiendo la estrategia de «diseño para todos» y sin perjuicio de los ajustes razonables que deban adoptarse”.

Un proceso participativo, con representantes de más de 50 entidades: administración estatal, autonómica y local, sindicatos, constructores, colegios profesionales, asociaciones ciudadanas y, como no, del sector de las personas con discapacidad.

Tras más de dos años, jalonados por reuniones de trabajo, y con 280 alegaciones, se ha elaborado un documento final que nos llevará, a medio plazo, a contar con una herramienta potente de transformación de nuestra ciudad, al servicio también de sus segmentos más débiles.

Una nueva Norma que facilitará, aún más, el acceso a los lugares de trabajo y de esparcimiento; que mediará en los conflictos a través de las Juntas locales de Arbitraje específicas; que mejorará la movilidad de las personas con dificultades motóricas y de visibilidad, así como la de sus familiares y acompañantes; que mejorará los canales de información y comunicación de los ciudadanos con deficiencia auditiva o trastornos intelectuales.

Además de estos grandes apartados, el Ayuntamiento de Sevilla quiere poner el acento en la importancia de asegurar el cumplimiento de la norma, controlando y adaptando todas sus actuaciones a las mejoras de la técnica según se vayan produciendo, recogidas en su Artículo 49 como aquellas funciones de información, evaluación, supervisión y acreditación de la Accesibilidad Universal.

Aún queda trecho por recorrer en este sector, y dentro de él cabe destacar el reto más importante: que la propia Administración local vigile, impulse y cumpla lo que exige al resto de actores sociales, aplicando transversalmente, a través de todas las áreas municipales, los criterios adecuados en la edificación y el urbanismo, la movilidad y comunicación, la información y los servicios.

Una nueva Norma, en definitiva, que hará de nuestra ciudad, una ciudad más justa, que impulse al máximo la autonomía de las personas con limitaciones.

Una ciudad, en definitiva, menos discapacitada y más capaz, por extensión, de procurar el bienestar de toda su ciudadanía.


Mº Cristina Vega Alonso es Directora de la Agencia Local de la Energía y Coordinadora de la “Ordenanza Municipal de Accesibilidad Universal".

PEATONES EN MARCHA

 Texto Nieves Peña Imagen Silvia López 


El movimiento de Peatones de Sevilla continúa con paso firme. En los últimos meses hemos estado presentes en tres interesantes mesas redondas: en la iniciativa Green Europe on the Ground, en las II Jornadas Universitarias Sobre Movilidad y Sostenibilidad y en el programa de Televisión Española Para Todos La 2.

El pasado 2 de abril participamos en el debate Peatonalización del centro: ¿polémica economía sostenible? organizado por la asociación Babel España Comunicación, equipo local de la revista europea Cafébabel, en el marco de la iniciativa europea Green Europe on the Ground. Los asistentes llegaron a la conclusión de que la peatonalización es positiva en un proceso continuo de mejora y con matices. Pablo Barco, además de defender las peatonalizaciones realizadas durante los últimos años, defendió "el cambio de mentalidad en el usuario del coche para que la segunda fila no se considere una opción de estacionamiento como lo ha sido hasta ahora". Alejandro Cuetos, miembro de Ecologistas en Acción, calificó de “extremadamente positivo” el cambio que ha experimentado la ciudad en apenas cinco años, resumiendo este avance en una frase: “es un logro que estemos aquí discutiendo sobre sostenibilidad y ecología. Hoy estos temas son una realidad presente en el discurso público y político”.

El pasado 7 de abril participamos en las  II Jornadas Universitarias Sobre Movilidad y Sostenibilidad organizadas por la Universidad de Sevilla con la colaboración entre otras de nuestra entidad. En dichas jornadas, coordinadas por J. Ramón Canto, tuvimos la posibilidad de participar en una mesa redonda con Cristina Vega y Raúl Puente, en la que presentamos algunas de las propuestas realizadas por PDS de cara a las próximas Elecciones Municipales de 2011. En las jornadas asistimos además a las presentaciones tan interesantes como las realizadas por el geógrafo Alfonso Sanz, miembro de GEA 21 o la del Doctor Luis Andrés Zambrana, miembro de Universidad y Compromiso Social, así como a una mesa redonda con las intervenciones de Francisco León y Matthias Nuessgen.

Un mes antes, el día 21 de febrero, tuve la oportunidad de asistir al programa Para Todos La 2 reprentando al colectivo de los viandantes en el interesante debate Los Peatones en la Ciudad junto a Ramon J. Moles , Director del Centro de Investigación de Gobernanza del Riesgo, de la Universidad Autónoma de Barcelona; Francisco Alonso , Psicólogo y Director del Grupo de Investigación DATS, del Instituto Universitario de Tráfico y Seguridad Vial de la Universidad de Valencia; y Luis Carlos Arias, Sargento de la Policía Municipal de Madrid.


Thursday, April 14, 2011

VEO VEO

 Texto Miguel Ruiz Poo Imagen PDS


Pocas veces se tiene la posibilidad de escribir poemas en el asfalto, en la carretera. Durante la Ciclovida tuvimos la oportunidad de hacerlo. Niños, ancianos, paseantes, turistas cogieron las tizas e hicieron suyo un espacio que normalmente esta reservado a las máquinas. Ocurrió en la Ronda Histórica, en la que por un día las personas tuvieron prioridad.

veo mis ruedas
de ellas brota una bici
de la bici brota mi cuerpo
giro a la izquierda
y el mundo gira conmigo.

veo humo
del humo brota una boca
de la boca brota un cigarro
(cómo molestan los humos
si no son propios)

veo un paso de cebra
de ella brota un brazo
del brazo brota una mano
la mano camina y pasa
(agradece)

veo un banco
del banco brotan unos muslos
de los muslos brota una mata de pelo
roja, de mis ojos brota
el deseo.

veo la calzada
de ella brota un bastón
del bastón brota un ciego
del ciego brota una lengua
que acaricia las calles.

veo coches
coches, coches, coches,
colonizando bocas, brazos, bastones,
e inundándolo todo
con su diluvio de chapa.



Miguel Ruiz Poo (Venezuela, 1980) es un amigo, un poeta y un soñador de relatos que junto al colectivo Aina Libe trabaja desde hace más de dos años para sorprender a los viandantes de nuestra ciudad. El pasado 27 de marzo realizó una intervención callejera junto a Nieves Peña, en colaboración con Peatones de Sevilla, escribiendo poemas sobre la calzada dentro de las actividades de última Ciclovida. Recientemente publicó su primer poemario en solitario, un regalo al día a día, a la vida ordinaria y vibrante, un sueño en colores primarios: Crónicas daltónicas.